



El Pontificio Consejo encargado de este sector, señala que continúa en la línea del tema anterior y, al mismo tiempo, entra en el ámbito de lo que será la materia central de los dos próximos Sínodos: la familia.
La crónica cotidiana narra las dificultades que atraviesa actualmente la familia. Asimismo, a menudo los cambios culturales no ayudan a entender el gran bien que es la familia.
Evocando a San Juan Pablo II, se recuerda que “las relaciones entre los miembros de la comunidad familiar están inspiradas y guiadas por la ley de la «gratuidad» que, respetando y favoreciendo en todos y cada uno la dignidad personal como único título de valor, se hace acogida cordial, encuentro y diálogo, disponibilidad desinteresada, servicio generoso y solidaridad profunda” (San Juan Pablo II, Familiaris Consortio, N. 43).